POLITICA
RESILIENCIA EN ALTA MAR: LA PESCA ARGENTINA CIERRA 2025 CON RÉCORDS Y PROYECCIÓN GLOBAL
Con una zafra histórica, exportaciones en alza y el calamar Illex como emblema, la industria pesquera logró revertir un comienzo de año adverso y consolidó su rol estratégico como generadora de divisas, empleo y desarrollo federal, aun en un contexto macroeconómico complejo.
La postal del cierre de 2025 encuentra a la pesca argentina navegando en aguas agitadas, pero con el timón firme. Según el último informe de la Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera (FULASP), el sector concluye el año con cifras productivas y comerciales que superan largamente las expectativas iniciales, marcando uno de los desempeños más destacados de los últimos tiempos.
Los números hablan por sí solos. Hasta comienzos de diciembre, los desembarques en puertos nacionales alcanzaron unas 771 mil toneladas de productos pesqueros, un volumen que confirma un año intenso y de alta actividad en el Mar Argentino. En ese marco, el gran protagonista fue el calamar Illex, cuya temporada cerró con casi 204 mil toneladas descargadas: el mayor registro en 17 años y un récord que no se veía desde 2008.
Este salto productivo no solo tuvo impacto en los muelles, sino también en el tablero internacional. Gracias a esta zafra excepcional, la Argentina se consolidó como el segundo productor de calamar en Sudamérica y el cuarto a nivel mundial, reposicionándose en una pesquería clave y de alta demanda global. China, Tailandia y España encabezaron el destino de las exportaciones, que crecieron con fuerza tanto en volumen como en valor.
En el frente externo, el balance general también deja señales positivas. Las exportaciones pesqueras superaron las 429 mil toneladas y rozaron los USD 1.500 millones en los primeros nueve meses del año, con el calamar amortiguando la caída de otros productos afectados por la baja de precios internacionales. Así, el complejo pesquero logró cerrar 2025 con niveles de exportación superiores a los de los últimos cinco años.
Para un sector acostumbrado a convivir con la volatilidad, estos resultados representan algo más que una buena campaña: marcan un punto de inflexión. “Este récord fue un alivio concreto para una industria golpeada en casi todos sus frentes y demuestra que, cuando hay coordinación entre ciencia, flota, puertos y plantas, la Argentina puede competir de igual a igual con las grandes potencias”, sintetizó Raúl Cereseto, presidente de la FULASP.
El mérito se potencia si se observa el contexto. La pesca atravesó durante el año tensiones cambiarias, altos costos operativos, presión tributaria y conflictos laborales que llegaron a paralizar más de un centenar de buques. Aun así, el sector volvió a apoyarse en sus dos pilares históricos: productividad en el mar y capacidad de colocación externa.
El cierre de 2025 deja, así, una lectura clara. Pese a las dificultades, la industria pesquera mostró resiliencia, sostuvo miles de puestos de trabajo y volvió a demostrar su potencial para generar divisas genuinas. Con el Illex recuperando protagonismo y una estructura productiva que respondió incluso en la adversidad, la pesca reafirma su lugar como uno de los sectores estratégicos de la economía argentina, con margen real para crecer y consolidarse en la próxima década.