NAFTA EN USD 1,43 Y GASOIL 61% SOBRE SU PROMEDIO, EL EXPENDIO DE COMBUSTIBLES ACUSA EL IMPACTO DE LOS NUEVOS PRECIOS

El fallo internacional por YPF elimina un frente de riesgo y consolida el avance exportador de Vaca Muerta, mientras el congelamiento por 45 días busca frenar la caída del consumo en las estaciones

La decisión de la Corte de Apelaciones de Nueva York que dejó sin efecto la condena contra la Argentina por la expropiación de YPF empieza a reflejarse en toda la cadena energética. Para las estaciones de servicio, implica la salida de un factor de incertidumbre que pesaba sobre inversiones y previsibilidad en el negocio.

“El fallo tiene efectos concretos en toda la actividad, también en las estaciones de servicio, porque ordena una discusión que condicionaba decisiones en el sector”, afirmó el economista jefe del CEPA, Hernán Letcher. A su entender, la validación judicial refuerza el rumbo productivo y exportador, aunque instala interrogantes sobre el abastecimiento interno.

En los surtidores, el impacto ya es visible. En marzo de 2026, la nafta súper llegó a USD 1,43 por litro, un 52 por ciento por encima de su promedio histórico. El gasoil, en tanto, alcanzó USD 1,48, lo que representa un incremento del 61 por ciento respecto de su media. Se trata de valores que modifican el comportamiento de la demanda.

“Las estaciones venden a precios más altos, pero con menos volumen. Ahí aparece una tensión clara en la actividad”, sostuvo Letcher. Y agregó: “El nivel de consumo empieza a resentirse y eso repercute directamente en la operatoria diaria de las bocas de expendio”.

En ese escenario, la decisión de YPF de congelar los precios en surtidor por 45 días introduce una señal directa sobre el mercado minorista. La medida, que fue replicada por otras petroleras, apunta a contener el traslado de la volatilidad internacional y darle previsibilidad a la demanda en un momento de retracción.

Para el especialista del CEPA, se trata de una intervención con efectos concretos en el corto plazo: “El congelamiento funciona como un alivio transitorio para las estaciones, porque intenta sostener el nivel de ventas frente a precios que ya alcanzaron máximos en dólares. Sin ese tipo de decisiones, la caída del consumo podría profundizarse más rápido”.

El peso creciente de Vaca Muerta en las exportaciones —con más del 80 por ciento del total energético— afianza un esquema orientado al mercado externo. Ese movimiento convive con una plaza local que recibe el traslado de los precios internacionales casi sin amortiguación.

“Si los valores internos siguen esa referencia, el surtidor queda expuesto a una lógica que no siempre coincide con la capacidad de pago local”, indicó Letcher en diálogo con este medio.

“La clave va a pasar por sostener el equilibrio entre precios y demanda. El congelamiento puede dar un respiro momentáneo, pero si el consumo no se recupera, el impacto sobre las estaciones de servicio va a seguir presente en los próximos meses”, concluyó Hernán Letcher.