BIOCOMBUSTIBLES: UNA OPORTUNIDAD ESTRATÉGICA PARA IMPULSAR LA PRODUCCIÓN Y BAJAR COSTOS ENERGÉTICOS

El presidente de la Cámara Santafesina de Energías Renovables (CASFER), Marcelo Kusznierz, respaldó las últimas medidas que amplían el uso de bioetanol y volvió a insistir en la necesidad de consolidar una política de Estado. Sostuvo que el aumento del corte obligatorio abre una oportunidad concreta para reducir costos, sustituir importaciones y potenciar el desarrollo industrial en el interior productivo.

En medio de un escenario internacional atravesado por la volatilidad del petróleo, el sector de los biocombustibles volvió a posicionarse como una alternativa estratégica. Desde Santa Fe, uno de los polos productivos más importantes del país, el mensaje es claro: hay condiciones para dar un salto que combine desarrollo, ahorro de divisas y sustentabilidad.

En ese marco, Marcelo Kusznierz valoró la decisión oficial de elevar el corte obligatorio de bioetanol en las naftas hasta el 15 por ciento, una medida largamente reclamada por la industria. Según explicó, Argentina enfrenta un déficit estructural en combustibles fósiles que podría compensarse con producción local.

“El país es importador neto de combustibles, y ahí es donde los biocombustibles aparecen como solución natural”, sostuvo el dirigente, quien remarcó que existe capacidad instalada suficiente para abastecer una mayor demanda interna.

La ecuación económica también juega a favor. Kusznierz señaló que el biodiésel puede resultar hasta un 25 por ciento más barato que el gasoil importado, lo que abre la puerta a una eventual reducción en los precios en surtidor si ese diferencial se traslada al consumidor.

Pero el impacto no se limita al bolsillo. Desde CASFER destacan que el incremento del corte representa una oportunidad para agregar valor a la producción agroindustrial. “Se trata de pensar en una ‘vaca viva’, donde la soja, el maíz y la caña generen más trabajo y desarrollo local”, planteó el referente sectorial.

A su vez, el dirigente santafesino subrayó que el avance de los biocombustibles también aporta beneficios técnicos y ambientales. Entre ellos, mencionó mejoras en la lubricación de los motores, menor emisión de contaminantes y la sustitución de componentes derivados del petróleo con efectos nocivos para la salud.

En línea con esa visión, desde la entidad vienen impulsando una agenda más ambiciosa. A través de distintas intervenciones públicas, Kusznierz insiste en que aumentar el corte obligatorio no debe ser una medida aislada, sino el primer paso hacia una política sostenida que dé previsibilidad al sector.

El desafío, advierten, pasa ahora por consolidar reglas claras que permitan aprovechar la capacidad instalada, hoy parcialmente ociosa, y transformar al mercado interno en un motor de crecimiento. En un contexto global incierto, Santa Fe busca posicionarse como protagonista de una transición energética con sello productivo nacional.