ALERTA GLOBAL POR EL PETRÓLEO: ADVIERTEN QUE UN “VACÍO” DE SUMINISTRO PUEDE DISPARAR LOS COMBUSTIBLES

El ex secretario de Comercio Exterior Miguel Ponce advirtió a AgendaEnergética.com.ar que el mercado internacional enfrenta un punto de inflexión inmediato. Señaló que, pese al actual congelamiento de precios en Argentina, la presión alcista tiene fecha y condiciones concretas.

La sensibilidad política del precio de los combustibles vuelve a ocupar el centro de la escena internacional. En medio de tensiones en la oferta global, el ex secretario de Comercio Exterior, Miguel Ponce, advirtió que el mercado podría ingresar en una fase de fuerte volatilidad en cuestión de días.

“Si hay un tema sensible políticamente en el mundo es el precio de los combustibles. En Estados Unidos, cuando el galón llega a 2,75 dólares, se dice que el oficialismo pierde elecciones. Hoy está en 4 dólares”, afirmó en diálogo con AgendaEnergética.com.ar, al describir el impacto que tienen las variaciones energéticas en la estabilidad de los gobiernos.

Un quiebre inminente en la cadena de suministro

El eje de la advertencia pasa por una fecha puntual: el 20 de abril. Según Ponce, ese día marca un punto de inflexión en la logística global del crudo.

El ex funcionario explicó que las refinerías del mundo venían operando con cargamentos despachados antes del recrudecimiento del conflicto internacional, pero ese flujo comenzará a interrumpirse. “Se genera un hueco. Las refinerías, acostumbradas a recibir normalmente, dejan de recibir con esa fluidez”, sostuvo.

Ese “vacío operativo”, incluso si la situación geopolítica se estabilizara de inmediato, no puede resolverse en el corto plazo debido a los tiempos logísticos del transporte marítimo. Entre la salida de los buques y su llegada a destino transcurren semanas, lo que limita la capacidad de reacción del sistema.

Distorsión de precios y mercado fragmentado

En ese contexto, Ponce describió una creciente brecha entre los precios del petróleo a futuro y el crudo disponible en el mercado físico. Mientras el Brent se mantiene en torno a los 85-90 dólares, el barril inmediato ya se negocia entre 140 y 145 dólares, e incluso más en operaciones puntuales.

El fenómeno responde a una reasignación dinámica de cargamentos: buques que originalmente tenían destino en Europa están siendo redirigidos hacia Asia, donde se pagan sobreprecios que pueden elevar el valor hasta los 180 dólares por barril.

“Es el petróleo que necesitás ahora el que define el precio real. Y ese está mucho más caro”, sintetizó.

Argentina: alivio transitorio y límites claros

En el plano local, Ponce reconoció una diferencia estructural respecto de crisis anteriores: la Argentina cuenta actualmente con superávit en la balanza energética. Esto reduce la exposición inmediata al shock externo.

“Solamente habrá que importar uno o dos cargamentos en invierno, por inversiones pendientes”, indicó.

Sin embargo, ese margen no elimina la presión de fondo. El acuerdo de congelamiento de precios vigente desde el 1 de abril —impulsado por YPF— tiene un horizonte limitado de aproximadamente 45 días, lo que ubica su vencimiento hacia mediados de mayo.

A partir de ese momento, el comportamiento del mercado local quedará atado a dos variables centrales:

  • El fin del congelamiento: las empresas revisarán precios según la evolución de costos.
  • El valor del crudo internacional: será el factor decisivo para definir ajustes.

Si el Brent se mantiene en la franja de 85-90 dólares, el escenario más probable es de estabilidad o leves correcciones. Pero si el precio internacional vuelve a escalar —como anticipa la tensión actual—, la presión para trasladar aumentos será significativa.

Un mercado en alerta

Ponce dejó una advertencia final sobre el corto plazo: “Aferrémonos a la silla. Hay que estar muy atentos a cómo reaccionan los mercados a partir del 20 de abril”.

El diagnóstico combina incertidumbre operativa, tensiones logísticas y señales de distorsión en los precios. Para el especialista, el sistema energético global atraviesa una transición crítica cuyo impacto recién comienza a visibilizarse.

En ese escenario, Argentina aparece mejor posicionada que en otras crisis, pero no inmune. El congelamiento de precios funciona como un amortiguador temporal, mientras el verdadero test llegará cuando ese esquema expire y el mercado internacional termine de reconfigurarse.