POLITICA
EL GOBIERNO DESCARTA INCENTIVOS AL GNC Y DEJA SU DESARROLLO EN MANOS DEL MERCADO
La llegada del jefe de Gabinete al Congreso se dio durante su informe de gestión ante la Cámara de Diputados, donde el Ejecutivo expone su hoja de ruta y responde preguntas de los distintos bloques. En ese ámbito, la intervención de Manuel Adorni fue seguida de cerca por el sector de expendio, atento a definiciones que impactan de lleno en la actividad.
El foco de los estacioneros estuvo puesto en el GNC. Es un negocio con fuerte desarrollo en el país, red instalada y una demanda que crece cuando la brecha de precios con las naftas se amplía. También aparece como alternativa frente a las exigencias ambientales y la necesidad de diversificar la matriz energética. Cada señal oficial sobre incentivos o financiamiento incide de forma directa en las decisiones de inversión.
En ese marco, el Gobierno dejó una definición clara. No habrá políticas de incentivo para el GNC ni para otros combustibles alternativos. La postura fue expresada por Adorni ante los diputados, al responder una batería de consultas del legislador Juan Fernando Brügge sobre la posibilidad de impulsar un programa integral que promueva el uso del gas natural en el transporte.
La respuesta de la Secretaría de Energía fue tajante. No se analiza ni se prevé impulsar incentivos específicos para ningún tipo de energía. Tampoco habrá beneficios fiscales, líneas de crédito ni programas de promoción. El argumento oficial sostiene que la intervención estatal genera distorsiones, promueve demandas artificiales y afecta la eficiencia del sistema.
Bajo esa lógica, el desarrollo del GNC, el GLP y el GNL quedará librado a la libre competencia. Será el mercado el que defina inversiones, precios y expansión de la infraestructura. El Gobierno entiende que el potencial gasífero del país es suficiente para que el sector privado avance sin necesidad de estímulos.
Para las estaciones de servicio, la señal es directa. Las decisiones sobre nuevos surtidores, ampliaciones o incorporación de tecnología deberán sostenerse con recursos propios y proyecciones de rentabilidad. Sin acompañamiento estatal, el crecimiento del GNC dependerá del precio relativo frente a los combustibles líquidos y de la respuesta de la demanda.
Desde la comisión de comercio, Brügge cuestionó con dureza esta postura. “Lamentablemente el Gobierno de Milei deja el desarrollo de las economías regionales libradas a su suerte, bajo la ley del más fuerte, cuando la realidad habla de una histórica asimetría en todo el territorio nacional, desconociendo la diversidad de la matriz energética, donde el GNC y el GNL son fundamentales y esenciales para lograr un beneficio para todos los argentinos”, afirmó.
El mensaje oficial también descarta, por ahora, un régimen de promoción en futuras reformas. Ni incentivos nacionales ni esquemas coordinados con provincias y municipios. El rumbo es claro. El GNC seguirá siendo una opción dentro de la oferta energética, pero sin respaldo específico del Estado para acelerar su expansión.