MINERÍA ARGENTINA Y CARBONO NEUTRALIDAD: ¿ES LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL LA CLAVE?

(Por Sebastián Feldberg, líder de Industry X de Accenture) - El cambio climático exige transformaciones profundas en los sectores productivos. En ese contexto, la minería argentina se enfrenta a una disyuntiva urgente: ¿cómo atraer inversiones y generar desarrollo sin quedar fuera de la carrera hacia la carbono neutralidad?

La electrificación de maquinaria, el uso de energías renovables en faenas y la reducción de la huella hídrica ya forman parte de algunas estrategias empresariales, pero no están exentas de dificultades. Aquí es donde la inteligencia artificial puede marcar una diferencia estratégica. Su aplicación en minería no solo permite optimizar la eficiencia energética y operativa, sino también acelerar la exploración de yacimientos, reducir costos de capital y mejorar la toma de decisiones en tiempo real.

De igual forma, las mineras están redefiniendo sus estrategias de compensación, a través de financiamientos en proyectos de biodiversidad, la adopción de instrumentos financieros verdes y una gestión innovadora de su Scope 31, para comprender cada vez más y lograr integrar la sostenibilidad a su cadena de valor y ayudar a transformar la de sus proveedores y socios. En un país con más de 200 proyectos de litio, cobre, oro y plata en diferentes etapas de avance, esto representa una enorme oportunidad.

Argentina tiene el potencial de desarrollar una minería basada en innovación, datos y sostenibilidad, capaz de competir en un mercado global que exige trazabilidad, eficiencia y bajo impacto ambiental. La aplicación de tecnologías como la automatización de procesos, el mantenimiento predictivo con sensores y algoritmos, la inteligencia artificial aplicada a modelos geológicos y la gestión avanzada del uso del agua y la energía permiten no solo reducir costos operativos, sino también anticiparse a fallas, minimizar riesgos y tomar decisiones más rápidas y certeras. Estas herramientas ya se están utilizando en otros países para optimizar la recuperación de minerales, mejorar la seguridad en faenas remotas y reducir la huella de carbono de las operaciones extractivas.

Para Argentina, esto representa una doble oportunidad: acelerar la producción de minerales críticos, al tiempo que se posiciona como un proveedor responsable y tecnológicamente sofisticado. Además, esta transformación digital puede ser un potente motor para atraer talento joven, que hoy busca entornos laborales innovadores y alineados con propósitos sustentables. Frente a la escasez de perfiles técnicos calificados, incorporar tecnologías avanzadas no solo mejora la productividad, sino que convierte al sector en un polo de desarrollo profesional y científico para las nuevas generaciones. Para lograrlo, es clave invertir en formación dual, educación técnico-profesional con foco digital, y alianzas entre empresas, universidades y gobiernos provinciales.

Pero nada de esto sucederá sin un entorno propicio. Es necesario un marco normativo estable, una visión federal que acelere la infraestructura digital y energética en regiones mineras, el consenso a través de la obtención de licencia social y una articulación público-privada que apueste por la innovación como palanca de competitividad. Asimismo, debemos repensar la formación de capital humano, incorporando habilidades digitales, programación y ciencia de datos a la agenda educativa técnica y universitaria.

La pregunta ya no es si la minería será impulsada por IA, sino cuándo y cómo. En un escenario internacional donde los minerales críticos son el nuevo petróleo, Argentina no puede perder la oportunidad. Apostar por la inteligencia artificial no es solo una opción tecnológica: es una decisión estratégica para posicionarnos como un actor relevante en la transición energética global, con una minería más limpia, eficiente y sustentable.