AVANZA LA COSECHA DE TRIGO Y ARRANCA LA SIEMBRA DE SOJA BAJO CONDICIONES DE ALTA HUMEDAD

El informe semanal de la Bolsa de Cereales señala buenos rindes en trigo y una campaña 2025/26 que comienza con humedad óptima, aunque persisten anegamientos en sectores del centro y oeste bonaerense.

La nueva campaña agrícola 2025/26 comienza con señales alentadoras en la mayor parte del país. Según el relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la cosecha de trigo avanza con rindes superiores a las expectativas iniciales, mientras que ya se incorporaron los primeros lotes de soja de primera bajo un escenario de alta humedad superficial.

De acuerdo con el informe, la siembra de soja cubre el 4,4 % del área proyectada, estimada en 17,6 millones de hectáreas, aunque muestra una demora interanual de casi cuatro puntos porcentuales. Las lluvias recientes beneficiaron la implantación en gran parte del área agrícola, pero provocaron anegamientos en el centro y oeste de Buenos Aires, donde las máquinas aún no pueden ingresar a los lotes. En contraste, en el Núcleo Norte las labores muestran un adelanto interanual del 3,2 %, mientras que Entre Ríos y Córdoba mantienen un ritmo normal de trabajo.

En cuanto al maíz, la siembra cubre el 36 % del total nacional estimado, con un leve avance intersemanal. La Bolsa explicó que los productores esperan la ventana óptima para la siembra tardía hacia fines de noviembre, y destacó que el 79 % de los lotes implantados presenta una condición entre Buena y Excelente, frente al 29 % registrado a igual fecha de la campaña pasada. La mejora responde a las buenas reservas hídricas y a la recuperación de los suelos tras las lluvias de octubre.

El girasol, por su parte, alcanza un progreso de 71,6 % sobre una superficie de 2,7 millones de hectáreas. Las precipitaciones dificultaron las labores en el sur del área agrícola, pero mejoraron la condición de cultivo, que se mantiene 100 % entre Normal y Excelente. Pese a la ocurrencia de granizo aislado en distintas zonas, los especialistas confían en que el alto potencial del cultivo compensará las pérdidas.

También comenzó la siembra de sorgo granífero, con un avance del 12,6 % sobre las 900 mil hectáreas proyectadas, lo que implica una reducción del 10 % respecto a la campaña anterior. El ajuste responde a la mayor preferencia por el maíz luego de un año afectado por la chicharrita, que había condicionado las decisiones de los productores.

Mientras tanto, la cosecha de trigo cubre el 11,6 % del área apta y registra rendimientos promedio de 24,3 quintales por hectárea, con resultados que en algunos casos superan los máximos históricos. La Bolsa mantiene su proyección de producción en 22 millones de toneladas, aunque advierte que las heladas recientes y las tormentas con granizo podrían afectar algunos lotes si las condiciones climáticas no mejoran en los próximos días.

Con la campaña apenas en marcha, los analistas destacan un escenario climático favorable pero desafiante. Las lluvias, necesarias para sostener los rindes, también ponen a prueba la capacidad operativa de los productores para aprovechar las ventanas de siembra y consolidar un ciclo agrícola con potencial de recuperación tras los vaivenes de las últimas campañas.