MOVILIDAD
EL GIGANTE CHINO GREAT WALL MOTOR INVERTIRÁ US$ 2.000 MILLONES EN BRASIL Y PRODUCIRÁ 200.000 AUTOS POR AÑO
El gigante automotriz chino Great Wall Motor confirmó que profundiza su apuesta por Brasil con la construcción de una segunda fábrica que tendrá capacidad para producir hasta 200.000 vehículos por año. La inversión prevista asciende a 2.000 millones de dólares hasta 2032 y el proyecto promete generar hasta 10.000 empleos directos e indirectos.
La nueva planta se levantará en Aracruz, a 83 kilómetros de Vitória, en el estado de Espírito Santo, una ubicación estratégica por su cercanía a tres puertos, la principal ruta estadual y varios aeropuertos. El predio abarcará unos 1,7 millones de metros cuadrados y cuadruplicará la capacidad de la primera fábrica que la automotriz inauguró en 2025 en Iracemápolis, San Pablo.
Durante aquella apertura, que contó con la presencia del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y su gabinete, la compañía oficializó su desembarco industrial en el mayor mercado sudamericano. Esa unidad, adquirida a Mercedes-Benz en 2021 y completamente modernizada, ensambla actualmente los modelos Haval H6 (híbrido), Haval H9 (diésel) y la pick-up Poer P30.
Según medios especializados de Brasil, el nuevo complejo de Espírito Santo concentrará los proyectos de mayor volumen productivo, entre ellos el futuro SUV mediano Haval H4, pensado como modelo de entrada por debajo del H6. A diferencia de la planta paulista, el emprendimiento incluirá un proceso industrial completo: estampado, soldadura, pintura y ensamblaje final, con mayor nivel de integración local. Incluso podría abastecer de piezas estampadas a la unidad de San Pablo.
En una primera etapa, la construcción demandará entre 1.500 y 3.500 puestos de trabajo. Una vez operativa, la fábrica podría generar hasta 10.000 empleos directos e indirectos, en línea con el objetivo del grupo de aumentar progresivamente el contenido nacional de sus vehículos: del actual esquema de importación pieza por pieza hacia un 35% de localización en 2026 y un 60% en el plazo de tres años.
Brasil es hoy el cuarto país del mundo que cuenta con una planta integral de la automotriz china, junto con Rusia, Tailandia y China. Solo en 2025, la compañía despachó más de 45.000 vehículos a través de los puertos de Espírito Santo, dato que explica la elección logística del nuevo emplazamiento.
El movimiento se inscribe en la estrategia industrial impulsada por el gobierno de Lula, que lanzó los programas Nueva Industria Brasil (NIB) y Mover para promover innovación, eficiencia energética, seguridad vehicular y mayor contenido local. Con ese marco de incentivos, Brasil busca posicionarse como polo regional de movilidad sostenible y atraer inversiones de alto impacto en empleo y tecnología.
Para Great Wall Motor, el mensaje es claro: el mercado brasileño dejó de ser solo una plaza de importación y se consolida como plataforma productiva de escala para toda América Latina.