La Provincia de Buenos Aires puso en marcha un marco específico para los residuos industriales no especiales. Desde el sector destacan el avance en trazabilidad y control, pero también ven una oportunidad para impulsar nuevas tecnologías de tratamiento.
RENOVABLES
El crecimiento de la producción de Vaca Muerta abre una oportunidad para que Argentina se convierta en un proveedor estratégico de GLP para Sudamérica. Brasil, Chile y Colombia ya identifican al país como una alternativa para reducir compras extrarregionales, aunque advierten que la competitividad deberá estar acompañada por continuidad, logística y previsibilidad.
El ambicioso desarrollo de usos mixtos a cielo abierto estará ubicado en Presidente Perón, abarcará más de 30.000 metros cuadrados y combinará espacios comerciales, oficinas, gastronomía, cultura y deporte. La primera etapa está prevista para el primer semestre de 2028.
El Centro de Desarrollo y Asistencia Tecnológica (CEDyAT), junto al Instituto Argentino de Inteligencia Artificial (INARIA) y un selecto grupo de especialistas en seguridad nuclear, protección radiológica, inteligencia artificial y desarrollo de sistemas, anunciaron el lanzamiento de una iniciativa de vanguardia global: el desarrollo de una plataforma de Inteligencia Artificial (IA) diseñada para elevar los estándares de seguridad en instalaciones nucleares. El proyecto aplica por primera vez "agentes de IA" al Análisis Probabilístico de Seguridad de Nivel 3 (APS Nivel 3), una metodología sofisticada para evaluar y mitigar las consecuencias de accidentes severos fuera de las plantas nucleares.
La región generó 176 TWh de electricidad, un 4,1% más interanual. Las renovables aportaron el 64% del total, mientras que la menor disponibilidad hídrica impulsó el uso de gas natural y otras fuentes.
(Por David Burrieza - director de Mercados de Energía, Telco e Industria para Perú y Cono Sur en Minsait ) - Argentina discute cómo modernizar su sistema eléctrico, con una agenda que incluye inversiones, actualización regulatoria y nuevas tecnologías. Sin embargo, hay un aspecto que recibe mucha menos atención y que, probablemente, determinará el éxito o el fracaso de esa transformación: la capacidad de gestionar la información que generará la nueva infraestructura.