RUSIA E IRAN PROYECTAN LA CREACION DE LA OPEP DEL GAS

En el contexto de la singularidad de Ucrania y sus “varias guerras en una”, como corolario concomitante, se agudiza la “guerra del gas” –más que del petróleo– de Occidente contra Rusia.

Las “sanciones catastróficas” de EEUU-OTAN-Unión Europea-G7 en el rubro de los hidrocarburos tuvieron un efecto bumerán, que ha dañado a Europa con estratosféricas alzas en el costo de la energía, mientras ha beneficiado a Rusia.


La guerra del gas se intensificó a niveles dramáticos cuando los ministros de finanzas del G-7 acordaron poner un precio tope a las importaciones de hidrocarburos, con el fin de “drenar el financiamiento de la guerra de Moscú”, lo cual “enfrenta obstáculos considerables” a juicio del NYT, rotativo muy cercano a Biden (https://nyti.ms/3cM4l9C).


Se nota la angustia europea, como esboza la revista globalista monárquica neocolonial The Economist, que emite su canto de canario energético: “Cómo prevenir la contracción de la energía que escale a una crisis económica” cuando “poco hará trivializar (sic) los precios” (https://econ.st/3KHVp1j). The Economist admite que “cambiar al gas natural licuado de EEUU y Asia requerirá una fuerte inversión” (https://econ.st/3AKtKZ5).

Si antes las guerras de Francia y Alemania contra Rusia fueron decididas por el invierno ruso, ahora la guerra del gas la definirá el invierno europeo frente a Rusia, que ya se adelantó con Gazprom, que “anunció el cese del Nord Stream debido a un problema técnico” (https://bit.ly/3q7vJ4N). En Alemania se resiente mucho más el “cese indefinido (sic) del suministro del gas ruso” (https://bit.ly/3q58Grm).

En el ecosistema bélico-global del gas, Rusia e Irán “se alían para crear uno de los máximos cárteles globales de gas natural” con el fin de impulsar una “OPEP del gas”. Desde hace más de un mes, Gazprom de Rusia y NIOC (la empresa estatal iraní) firmaron un memorando de entendimiento por 40 mil millones de dólares (https://bit.ly/3TG4R9K).


Según Pipeline Technology Journal (PTJ), “Rusia e Irán, primera y segunda mayor reserva mundial de gas, están óptimamente posicionados para coordinar las reservas y el control de precios”.

Ahora se entiende la premura europea por revivir el acuerdo nuclear con el supuesto país paria de Irán. La asociación de Rusia e Irán tiene como objetivo controlar “los dos principales elementos de la matriz de la cadena de suministro global”: los gasoductos terrestres y el suministro marítimo de gas natural licuado (LNG) en embarcaciones.

Cuatro elementos se desprenden del memorando de entendimiento entre Gazprom y NIOC, a fin de edificar la OPEP del gas: 1) Gazprom prometió apoyar a NIOC a desarrollar los campos gasíferos de Kish y North Pars; 2) Gazprom financiaría con 15 mil millones de dólares el proyecto para el campo gasífero de South Pars, en el límite de Irán y Qatar; 3) Gazprom ayudará a NIOC a construir varios gasoductos de exportación, y 4) Rusia “alentará a las otras principales potencias gaseras en el Medio Oriente a participar en el cártel de la OPEP del gas”.


PTJ enuncia que “Qatar, la tercera mayor reserva de gas mundial y el mayor abastecedor de LNG”, es considerado candidato idóneo, ya que comparte 9 mil 700 kilómetros cuadrados –¡casi el tamaño de Líbano!– de reservas de gas con Irán.

Según Hamid Hosseini, mandamás de un sindicato de exportadores de hidrocarburos de Irán, “el gran vencedor de la guerra Rusia-Ucrania es EEUU, que capturará el mercado europeo” (https://bit.ly/3Bcfb28), que es la misma conclusión a la que ha llegado Global Times de China (https://bit.ly/3CTuiOY).

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