El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles 2 de abril la implementación de nuevos aranceles para contrarrestar las barreras comerciales y fiscales que otros países imponen a Norteamérica. En un discurso cargado de nacionalismo, bautizó la jornada como “El Día de la Liberación” y aseguró que marcará el inicio de una nueva era para su país.
Trump oficializó la imposición de un arancel del 10% para productos provenientes de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Perú, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, Honduras y El Salvador. En el caso de Nicaragua, gobernada por Daniel Ortega, la tarifa aduanera se elevará al 18%.
“Si ellos nos lo hacen a nosotros, nosotros se lo hacemos a ellos. Vamos a producir todo lo que necesitamos aquí, en Estados Unidos”, proclamó el mandatario desde el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca.
Las medidas generan preocupación en la región, especialmente en Argentina, donde el impacto podría ser significativo. Según un informe de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina, las exportaciones locales ya pagan aranceles inferiores a este nuevo umbral, lo que podría afectar su competitividad. En este contexto, el presidente Javier Milei podría intentar negociar excepciones para evitar un golpe a la economía nacional.
ARGENTINA EN ALERTA POR LOS NUEVOS ARANCELES DE TRUMP
Las subas en los derechos de importación anunciadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desatarán una "guerra comercial tarifaria" con impacto negativo en países exportadores como Argentina.
El sector empresarial advirtió que el país sufrirá consecuencias severas, especialmente en el rubro agroindustrial. El presidente de CIARA-CEC, Gustavo Idígoras, alertó sobre el aumento del arancel al aceite de soja del 19% al 29% y el posible perjuicio a otros productos clave como la carne vacuna, los limones, el maní y el azúcar.
Ante esta situación, la entidad impulsa negociaciones bilaterales urgentes para lograr excepciones arancelarias, confiando en la relación cercana entre los presidentes Javier Milei y Donald Trump.
GUERRA COMERCIAL CON ASIA Y EUROPA
Trump también anunció aranceles del 34% sobre productos chinos, del 25% para Japón y Corea del Sur, y del 32% para Taiwán. Justificó la decisión afirmando que estos países han aplicado medidas que encarecen los productos norteamericanos en hasta un 67%.
“No permitiremos que sigan tomando nuestra riqueza”, advirtió el presidente, quien también cargó contra Canadá y México, acusándolos de generar déficits que perjudican a Estados Unidos.
Uno de los ejemplos citados fue la negativa de Australia a importar carne estadounidense, lo que llevó a Trump a prometer represalias comerciales. “Con las acciones de hoy estamos defendiendo a los granjeros que han sido atacados”, sostuvo.
UNA “ERA DORADA” PARA ESTADOS UNIDOS
Trump aseguró que estas medidas darán inicio a una “era dorada” para Norteamérica, con fábricas que regresarán al país, apertura de mercados y reducción de impuestos. “Nuestro país y sus contribuyentes fueron estafados, pero eso no va a pasar más. Firmaré una orden histórica”, sentenció.
CRÍTICAS DESDE CANADÁ Y EUROPA
El excandidato a primer ministro de Canadá, Michael Ignatieff, fue uno de los primeros en manifestar su rechazo a las medidas de Trump. Lo calificó de “embaucador” y advirtió que sus políticas pueden responder más a improvisaciones que a una estrategia planificada.
Ignatieff instó a Europa a reaccionar con firmeza, como lo hicieron Canadá y México ante anteriores amenazas comerciales. “Trump ya dejó claro que no quiere defender a Europa Occidental. En lugar de lamentarse, los países europeos deben enfrentar los hechos”, remarcó.
Mientras tanto, en Argentina, Milei se prepara para viajar a Estados Unidos en plena negociación con el FMI, buscando una foto con Trump que podría ser clave para sus aspiraciones internacionales.